Skip to content

La Guía ITA 2025: Latinoamérica ya tiene 178 instituciones arbitrales

abril 19, 2026
La Guía ITA 2025: Latinoamérica ya tiene 178 instituciones arbitrales

La Guía ITA 2025: Latinoamérica ya tiene 178 instituciones arbitrales y entra en la era de la madurez tecnológica y diversa

Por Arbitral.net | 19 de abril de 2026, Editor Raymond Orta Martinez

¿Sabías que en América Latina ya existen 178 instituciones arbitrales? Esta cifra, revelada en la recién publicada Guía ITA 2025, no solo representa un crecimiento respecto a las 170 instituciones identificadas en 2023, sino que confirma algo más importante: el arbitraje en nuestra región ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad consolidada, moderna y muy sofisticada.

La nueva edición de la ITA Guide to Latin American Arbitral Institutions, elaborada por el Institute for Transnational Arbitration (ITA) en colaboración con el equipo de América Latina de Reed Smith LLP, ofrece el mapa más completo y actualizado del ecosistema arbitral latinoamericano. Y las conclusiones son claras: estamos ante una nueva fase de genuina madurez.

De 2011 a 2025: una década (y media) de transformación acelerada

En 2011, cuando el ITA publicó su primera guía sobre instituciones arbitrales de América Latina, la frase más repetida en el prólogo fue: “The era of Latin American arbitral institutions has arrived” —la era de las instituciones arbitrales latinoamericanas ha llegado—.

Catorce años después, esa Aussage ya no es una predicción optimista: es una realidad medible, cuantificable y, sobre todo, consolidada.

La edición 2023 ya había identificado 170 instituciones. La de 2025 suma 8 más, alcanzando las 178. Pero el crecimiento no es solo numérico. La Guía incorpora:

  • 13 instituciones que nunca antes habían sido incluidas.
  • Instituciones de cuatro nuevos países.
  • Organismos internacionales que, aunque no tienen sede física en la región, administran un volumen significativo de casos con sede arbitral en Latinoamérica.

Este crecimiento refleja dos fenómenos paralelos: por un lado, la proliferación de centros locales que responden a la demanda de servicios de resolución de disputas más accesibles y cercanos; por otro, la internacionalización de la práctica arbitral en la región, que atrae a instituciones globales que ven en Latinoamérica un mercado en expansión.

Lo que realmente importa: no solo más instituciones, sino mejores

El número 178 llama la atención, pero los datos más reveladores están en cómo están evolucionando estas instituciones. La Guía ITA 2025 no es un simple directorio: es un diagnóstico profundo de la salud del arbitraje latinoamericano.

Tecnología: de la novedad a la infraestructura básica

Hace apenas cinco años, hablar de audiencias virtuales en arbitraje latinoamericano era casi una rareza. Hoy, según la Guía, el uso rutinario de audiencias virtuales e híbridas es la norma en la mayoría de los centros importantes, respaldado por infraestructura digital permanente.

Varias instituciones han adoptado sistemas de gestión de casos asistidos por inteligencia artificial para tareas como la programación de audiencias, la revisión inicial de documentos y la detección de patrones en la jurisprudencia arbitral. Las plataformas de presentación electrónica de escritos son ya estándar, y muchas han implementado protocolos formales de ciberseguridad y protección de datos, alineados con regulaciones como el GDPR europeo o leyes locales de protección de datos.

Este salto tecnológico no es solo una cuestión de modernidad: responde a una demanda concreta de las partes. Las empresas internacionales que operan en la región exigen procesos más rápidos, transparentes y seguros. Las instituciones que no se adapten corren el riesgo de quedarse atrás.

Procedimientos más ágiles: la eficiencia como nuevo estándar

Uno de los hallazgos más interesantes de la Guía es la expansión generalizada de herramientas procedimentales que antes eran excepcionales:

  • Procedimientos de emergencia: ya los ofrece la mayoría de las instituciones encuestadas.
  • Medidas cautelares y medidas dispositivas (dispositive motions): también se han generalizado.
  • Subpoenas de terceros: varias instituciones han introducido mecanismos que permiten a los tribunales arbitrales ordenar la producción de documentos o la comparecencia de testigos de terceros, algo que hasta hace poco era más propio de jurisdicciones como Estados Unidos o Inglaterra.

Estos avances responden a una necesidad práctica: las disputas comerciales en la región son cada vez más complejas y de mayor cuantía, y las partes demandan herramientas que les permitan resolver sus conflictos de forma rápida y efectiva, sin sacrificar garantías procesales.

Diversidad: de la aspiración a la realidad medible

La Guía ITA 2025 dedica especial atención a la diversidad en los roster de árbitros. Los datos son alentadores:

  • Aumento significativo en el nombramiento de árbitras mujeres.
  • Mayor representación generacional (más árbitros jóvenes junto a los tradicionales “veteranos”).
  • Creciente presencia de árbitros con perfiles técnicos especializados (ingenieros, contadores, expertos en tecnología, etc.).

Además, la transparencia en honorarios ha mejorado notablemente. Cada vez más instituciones publican tarifas topadas o escalonadas que permiten a las partes prever los costos del arbitraje con mayor certeza. Esto es especialmente relevante en una región donde la predictibilidad de costos sigue siendo un factor clave para la elección de sede.

Marcos legales: alineados con los mejores estándares internacionales

Quizás el dato más tranquilizador para las empresas que operan en la región es que la gran mayoría de los países latinoamericanos cuentan hoy con marcos legales estables y predecibles para el arbitraje comercial e de inversión.

La mayoría de las legislaciones están inspiradas en la Ley Modelo de la UNCITRAL (muchas de ellas actualizadas en los últimos años). Las Convenciones de Nueva York (1958) y Panamá (1975) son de aplicación generalizada, lo que facilita el reconocimiento y ejecución de laudos tanto dentro como fuera de la región.

Los requisitos de elegibilidad para actuar como árbitro suelen limitarse a criterios objetivos como nacionalidad, colegiación profesional o inclusión en un roster reconocido. Esto está en línea con las mejores prácticas internacionales y reduce el riesgo de impugnaciones por falta de independencia o imparcialidad.

El contexto económico y geopolítico que explica este crecimiento

El auge del arbitraje en Latinoamérica no ocurre en el vacío. Está impulsado por varios factores macro:

1. Nearshoring y relocalización de cadenas de suministro La guerra comercial entre Estados Unidos y China, sumada a la pandemia, ha acelerado la relocalización de producción hacia México, Centroamérica y el Caribe. Esto genera un volumen creciente de contratos comerciales que, inevitablemente, incluyen cláusulas arbitrales. Las empresas estadounidenses y europeas prefieren arbitraje administrado por instituciones locales o regionales antes que litigar en tribunales locales.

2. Inversión extranjera directa (IED) en sectores estratégicos Minería, energía, infraestructura, telecomunicaciones y agroindustria siguen atrayendo capital extranjero. Los contratos de concesión, joint ventures y financiamiento suelen someterse a arbitraje internacional. La Guía muestra un aumento en el porcentaje de casos que involucran entidades públicas, lo que refleja la creciente confianza de los gobiernos en el arbitraje como mecanismo de resolución de disputas.

3. Integración regional y “inversión horizontal” Un fenómeno interesante que destaca la Guía es el crecimiento de la inversión intrarregional (“horizontal”): empresas mexicanas invirtiendo en Colombia, peruanas en Chile, brasileñas en Argentina, etc. Estos flujos generan disputas que se resuelven cada vez más en foros arbitrales regionales, en lugar de en Londres, París o Nueva York.

4. Reforma judicial y percepción de riesgo En varios países de la región, las reformas judiciales (o la falta de ellas) han generado incertidumbre sobre la independencia e imparcialidad de los tribunales ordinarios. El arbitraje aparece como una alternativa más predecible y especializada, especialmente para disputas de alta complejidad o cuantía.

Casos y tendencias que ilustran la madurez

La Guía no solo ofrece estadísticas globales; también presenta hallazgos específicos por país e institución. Algunos ejemplos ilustrativos:

  • México: sigue siendo uno de los mercados más dinámicos, con fuerte presencia de nearshoring y una creciente sofisticación de sus centros arbitrales (CAM, CANACO, etc.).
  • Perú: el registro obligatorio de árbitros y centros (RENACE) ha generado debate, pero también ha elevado los estándares de calidad.
  • Colombia: el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bogotá sigue consolidándose como uno de los más activos de la región.
  • Brasil: el CAM-CCBC y otras instituciones mantienen su liderazgo en casos de alta complejidad y cuantía.
  • Chile: el CAM Santiago sigue siendo referencia en arbitraje de inversión y comercial de alto nivel.

En todos estos países, la tendencia es la misma: mayor especialización, más tecnología, más diversidad y mayor alineación con estándares internacionales.

¿Qué nos dice la Guía sobre el futuro del arbitraje en la región?

La Guía ITA 2025 no es solo un retrato del presente: también apunta hacia el futuro. Entre las tendencias que se perfilan para los próximos años:

  • Mayor competencia entre instituciones: las empresas tendrán más opciones, lo que obligará a los centros a diferenciarse por calidad de servicio, costos, tecnología y especialización sectorial.
  • Crecimiento del arbitraje de inversión intrarregional: a medida que aumente la inversión “horizontal”, veremos más casos entre empresas de la región.
  • Integración de ESG (Environmental, Social, Governance): las disputas relacionadas con sostenibilidad, derechos humanos y cambio climático empezarán a aparecer con más frecuencia en arbitraje comercial y de inversión.
  • Uso intensivo de IA: las instituciones que no adopten herramientas de inteligencia artificial para gestión de casos, análisis de documentos y predicción de resultados quedarán en desventaja competitiva.
  • Mayor transparencia: la publicación de laudos (en versiones anonimizadas) y estadísticas detalladas será cada vez más exigida por usuarios y reguladores.

Conclusión: el arbitraje latinoamericano ha llegado para quedarse

La Guía ITA 2025 confirma lo que muchos practicantes veníamos observando: el arbitraje en América Latina ha superado la fase de “emergente” para entrar en una etapa de madurez consolidada.

Ya no se trata solo de que existan más instituciones. Se trata de que esas instituciones ofrecen servicios de calidad internacional, con procedimientos modernos, árbitros diversos y marcos legales predecibles. Las empresas que operan en la región ya no tienen que elegir entre arbitrar en Nueva York o Londres o litigar en tribunales locales poco confiables. Hoy tienen opciones de primer nivel en su propia región.

Para los abogados, la Guía es una herramienta indispensable de trabajo. Para las empresas, es un indicador de que el ecosistema de resolución de disputas en Latinoamérica ha alcanzado un nivel de sofisticación que merece ser tomado en serio. Y para la región, es una señal de que el arbitraje sigue siendo uno de los pilares más sólidos para la seguridad jurídica y el desarrollo económico.

La era de las instituciones arbitrales latinoamericanas no solo ha llegado: está en pleno apogeo.


📥 Descarga la Guía ITA 2025 completa (PDF, 55 páginas, acceso gratuito) https://www.cailaw.org/media/files/ITA/Publications/arbitral-institutions-guide-2025.pdf

Share This